FOTOGRAFÍA DE ARQUITECTURA

Fue por la práctica del B&N que llegué a la fotografía de arquitectura. En mi bagaje sólo tenía los trabajos de escuela en la región de Provenza, abadías cistercianas o algunas tomas en la Cité Radieuse. Pero los retratos que exponía en mi escaparate llamaron la atención del equipo de redacción de una nueva revista, D’A, promovida por el Colegio Oficial de Arquitectos de las Islas Balears.  Fue en B&N que documenté el valiosísimo legado aquitectónico de la isla : Arquitectura racionalista (número especial Casas), Gótico… Pero  fue en color que seguí la pista a los talentuosos arquitectos más jóvenes que pudieron expresarse durante el periodo del boom de la construccíon. En esta época utilizaba la reina de las cámaras, una Arcbody Hasselblad, que tiene los movimientos de una cámara de gran formato, pero con carretes de 120 .

Desde la desaparición de esta revista, trabajo para publicaciones, monografías, y arquitectos particulares.

Cuando ocurrió el necesario paso a la fotografía digital, no quise abandonar el rigor de las perspectivas corregidas, ni me satisfacía corregirlas con software. Me decanté de nuevo por objectivos a decentramiento.

La fotografía de espacios se aplica particularmente bien para documentar las exposiciones de esculturas. Como saben los propios artistas, la escultura (y la pintura, aunque no tan llamativamente) se relaciona con su espacio expositivo, y el fotógrafo debe sentirlo y transmitirlo.

1980-1995-ARQUITECTURA  1995 HASTA HOY  POR EL PLACER DE FOTOGRAFIAR